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Este domingo se cumple un mes desde que está prófuga la exfuncionaria municipal de Morón Luna Suyai Ortigoza, buscada en una causa en la que se investiga presunto narcotráfico.

La exdirectora del Centro Territorial Integral de Políticas de Género y Diversidad de Morón fue desplazada de su cargo cuando se produjo el operativo, y su caso derivó en un pedido de interpelación al intendente, Lucas Ghi, a la que finalmente concurrió el secretario de Seguridad municipal en medio de tensiones por la interna que enfrenta al jefe comunal con su antecesor, Martín Sabbatella.

La Justicia no logra aún dar con Ortigoza, a quien un detenido identificó como vendedora de estupefacientes al prestar declaración.

El allanamiento en el que se intentaba detener a Ortigoza, tras el que se fugó, fue el 21 de mayo por la noche. Desde ese día, cuando se secuestró medio kilo de cocaína en su domicilio de Castelar, la exfuncionaria del área de Género del municipio de Morón se mantiene prófuga. Distintas fuentes del distrito consultadas por LA NACION coincidieron en señalar que hay una total ausencia de novedades sobre el paradero de la mujer, una militante de Nuevo Encuentro que, en medio de la interna entre Ghi y Sabbatella, se encolumnó detrás del intendente.

Un detenido en el marco de la investigación (la causa, además de Ortigoza, tiene otros seis involucrados) declaró en sede judicial que la exfuncionaria le vendió drogas “dos o tres veces” y que le pagó mediante transferencias a cuentas de Mercado Pago y otras billeteras virtuales, según pudo ver este diario en una copia de la declaración. El caso está caratulado “Ortigoza, Luna Suyai y otros sobre estupefacientes. Tenencia con fines de comercialización”. La investigación está a cargo de la fiscalía 9 del Departamento Judicial de Morón.

La Municipalidad de Morón se presentó en la Justicia para saber si Ortigoza se quedó con celulares y computadoras del gobierno comunal. “Desde un primer momento, nos presentamos en la Justicia para ver si los teléfonos y computadoras pertenecientes al municipio habían sido obtenidos en el allanamiento. Aparentemente, no. Fueron tomadas todas las medidas de precaución para que no pudiera acceder al sistema de la municipalidad”, explicó una fuente distrital a LA NACION.

La extensión en el tiempo de la fuga de la exfuncionaria genera especulaciones. “Alimenta la idea de que hubo un aviso, o algo”, sospechó un dirigente de la oposición moronense.

El caso de Ortigoza hundió en una crisis política al intendente Ghi, quien enfrentó un pedido de interpelación motorizado por el Concejo Deliberante. El 28 de mayo, el jefe comunal sorteó esa interpelación mediante el envío de su secretario de Seguridad, Damián Cardoso, para comparecer ante los ediles.

A la interpelación se llegó en un clima de extrema tensión, a partir de la interna entre Ghi (aliado del gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof) y Sabbatella (enrolado en las filas de la expresidenta Cristina Kirchner). Desde el campamento del intendente, se agitaron sospechas de una posible destitución, que el sabbatellismo negó. Con la comparecencia del secretario de Seguridad, la interpelación legislativa quedó superada. En esa exposición, el funcionario dijo que Ortigoza “desarrollaba su actividad normalmente, no había una alerta temprana, nada hacía presuponer que tenía una actividad delictiva”.