Conrado Estol: “Meditar 15 minutos cinco días por semana disminuyó la mortalidad cardíaca un 46%”
El corazón humano, una maquinaria biológica que realiza cerca de dos mil quinientos millones de ciclos en siete décadas, requiere...
El corazón humano, una maquinaria biológica que realiza cerca de dos mil quinientos millones de ciclos en siete décadas, requiere un mantenimiento constante para prevenir la enfermedad cardiovascular, principal causa de mortalidad mundial. Según explica el neurólogo Conrado Estol, la estabilidad emocional y la salud mental son pilares fundamentales en este cuidado, a menudo subestimados frente a los factores de riesgo físicos.
En este sentido, el especialista destaca la eficacia de la meditación: “Meditar 15 minutos cinco días por semana disminuyó la mortalidad cardíaca un 46%”, afirma Estol, quien sugiere que técnicas de respiración rítmica y relajación muscular son herramientas preventivas de alto impacto.
El abordaje de Estol sobre el bienestar integral incluye la gestión de los factores de riesgo identificados como los más dañinos: el estrés crónico, el tabaquismo, la mala alimentación, la falta de ejercicio y los trastornos del sueño. El médico subraya que el estrés crónico puede duplicar el riesgo de sufrir un infarto, superando incluso el daño de los episodios agudos.
Por ello, recomienda alternar la meditación con actividades sencillas como dedicar tiempo a una mascota, practicar yoga o mantener una red social activa. Asimismo, insiste en la importancia de dormir entre siete y ocho horas diarias, evitando las fluctuaciones horarias, ya que el sueño insuficiente está estrechamente vinculado a la hipertensión y la diabetes.
En cuanto a la actividad física, el experto sostiene que el ejercicio no es opcional. Recomienda una rutina diaria que combine sesiones aeróbicas con ejercicios de fuerza muscular, además de la elongación. Incluso breves intervalos de entrenamiento intenso o pocos minutos de pesas pueden generar cambios metabólicos beneficiosos.
El especialista propone también el entrenamiento cognitivo simultáneo a la actividad física, dado que la regeneración neuronal mejora al combinar movimiento con estímulos intelectuales. “Hacer 30 minutos diarios de alguna forma de ejercicio es lo ideal, pero hay evidencia que muestra que solo unos segundos de ejercicios con pesas son suficientes para generar cambios en el músculo”, remarca Estol.
La alimentación es otro pilar crítico, siendo la dieta mediterránea la estrategia más eficaz, con reducciones drásticas en eventos cardíacos reportadas en estudios clínicos. Estol aconseja evitar los productos ultraprocesados —que representan el 60% de la dieta adulta— y adoptar la regla japonesa del 80% de saciedad.
Por otro lado, el médico advierte sobre la salud oral: la periodontitis genera un estado inflamatorio crónico que favorece la aterosclerosis, por lo que el uso de hilo dental y las visitas odontológicas son esenciales. El control también debe ser riguroso respecto a la medicación; el uso de pastilleros semanales es una medida sencilla pero clave para evitar omisiones peligrosas en tratamientos contra la hipertensión o el colesterol.
Finalmente, el neurólogo enfatiza la necesidad de un control médico integral y precoz, especialmente en mujeres, quienes históricamente han recibido diagnósticos tardíos. Estol concluye que, al conocer el estado de la pared arterial, es posible prevenir accidentes cardíacos antes de que se produzca una obstrucción, garantizando así una mayor calidad de vida a largo plazo.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA a partir de un artículo firmado por Conrado Estol.
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